30 de marzo de 2006

DEMOS UN TESTIMONIO DE INTEGRIDAD

.

DOMINGO 7 DE MAYO

Eduk nació en Venezuela y fue misionero en la Misión Maracaibo entre 1991 y 1993. Actualmente se desempeña como director de Afirmación en Seattle, EE.UU. En este artículo, Eduk nos relata lo que le ocurrió cuando salió del armario frente a la congregación de un barrio de adultos solteros en Los Ángeles. Eduk invita a los miembros de Afirmación a que el 7 de mayo de 2006 asistan a una reunión de testimonios cerca de donde viven y hagan lo mismo que él.

También te invitamos a que escribas y nos envíes un relato de lo que ocurrió a affirmationlds@earthlink.net

Los Ángeles, mayo del 2002

Querido Diario:Hoy me levanté de la cama y me sentí como nunca. Tenía el corazón lleno de gozo, y quería que el mundo entero supiera que he vencido mis temores y superado los obstáculos. Era el primer domingo de mes, el domingo de ayuno y testimonio. Esa mañana sentí el deseo de ir a la Iglesia y compartir mi testimonio. Ese día cambió mi vida así como la vida de otros.
Al entrar a la capilla, me vi rodeado de rostros sonrientes y de libros de tapas azules. El aroma de "Dios, patria y familia" me abrumó con recuerdos del pasado. La reunión sacramental estaba por empezar. Era un barrio de solteros en Los Ángeles, California. Más de 200 miembros y todos los líderes de la estaca, incluyendo el presidente de la estaca, estaban allí. Por casualidad, eso domingo iban a dividir el barrio en dos. Después de oír cinco testimonios caminé al púlpito, respiré hondo y comencé a dar mi testimonio: "Me llamo Eduk. La última vez que di mi testimonio fue hace más de nueve años, y entonces sabía que esa sería la última vez por un largo tiempo. Unos pocos días después de dar mi testimonio, salí del armario y acepté mi identidad. Muchas cosas me fueron quitadas: el derecho de ir al templo, de participar de la santa cena, y mucha gente me rechazó. Tuve muchos obstáculos, pero nadie pudo privarme de la habilidad de orar. El poder de la oración me guió y me ayudó a vencer los temores. Mi testimonio, mi espíritu, mi dignidad y mi orgullo pasaron por una prueba de fuego, y ahora son más firmes que nunca."
"Gracias a mi familia y a la Iglesia, aprendí a ser siempre honesto. Gracias a las enseñanzas de la Iglesia sobre el poder de la oración, hoy me paro delante de ustedes para decirles que soy gay y el Espíritu Santo continúa guiándome."
"Sé que Dios me ama por lo que soy. Por causa de las pruebas que me tocó pasar, soy más humano y comprendo mejor a los demás. Sé con todo mi corazón que Dios existe, pues me guía día tras día. El Espíritu Santo no me abandonó, sino que me acompaña más que nunca. Amén."
Cuando terminé de dar el testimonio, toda la congregación me estaba mirando, asombrados de que les hubiera dicho que soy gay. Las jóvenes sentadas al lado mío me abrazaron con mucho amor. El presidente de estaca me agradeció por dar el testimonio. Hombres y mujeres se acercaron, me abrazaron, y me agradecieron por el testimonio y el aliento que les había dado. Algunos miembros salieron del armario después de mi testimonio, y otos se volvieron más tolerantes. Sé con todo mi corazón que si nos sentimos inspirados, podemos arriesgarnos. Podemos dar un testimonio de integridad, con orgullo y dignidad, y declararle a la congregación que somos gays.
Esto va a inspirar a otros. No tengan miedo: nadie los va a matar por hacerlo.
Quiero invitarlos a que se unan a este proyecto y que el domingo 7 de mayo de 2006 vayan a la reunión de testimonios en un barrio cercano a donde viven y compartan su historia.
Háganlo por ustedes mismos y por aquellos que se beneficiarán de sus palabras, aquellos que todavía no han visto la luz y se sienten torturados por saber que son gays o lesbianas. Sé que podemos ser la luz que tantos hermanos y hermanas necesitan.

Cómo encontrar una capilla mormona cercana a ti: http://www.mormon.org/question/worship/1,8578,797-3,00.html

29 de marzo de 2006

A pesar de estar legalmente casado, un hombre mormón enfrenta posible excomunión

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días amenaza a Buckley Jeppson

Directivos de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mejor conocidos como la Iglesia Mormona) se están preparando para tomar medidas contra un hombre gay que vive en una relación monógama con su marido legal.
Buckley Jeppson, que vive en Washington, DC, contrajo matrimonio legal con Michael Kessler en Toronto, Canadá. Tras su retorno, Nolan Archibald, presidente de estaca y directivo de la Iglesia Mormona, le pidió a Jeppson que discretamente renunciara su membresía. Ante la negativa de Jeppson, Archibald se está preparando ahora para convocar un tribunal eclesiástico que podría excomulgar a Jeppson o imponer otra medida disciplinaria.
"Ser miembro de la Iglesia no es como pertenecer a un club," dice Jeppson. "El mormonismo es mi historia, mi patrimonio familiar, mi testimonio, y la fe a la que consagré 57 años de mi vida. Todo lo que quiero es poder adorar a Dios en paz, libre de amenazas. No le estoy pidiendo a la Iglesia Mormona que cambie sus doctrinas o sus prácticas. Todo lo que quiero es que me dejen en paz."
En los templos, todo mormón adulto hace convenio de tener relaciones sexuales solamente con su "marido o esposa", con quien está "legal y legítimamente casado." Algunos piensan que debido al lenguaje de este convenio, en realidad no sería posible excomulgar a Jeppson aduciendo que quebrantó la ley de castidad.
Gordon B. Hinckley, presidente de la Iglesia Mormona, ha dicho repetidamente que la Iglesia disciplina a los gays y a las lesbianas utilizando las misma normas que tienen aplicación a la gente heterosexual. Sin embargo Afirmación, una organización para mormones gays y mormonas lesbianas, ha documentado muchas acciones que contradicen la declaración de Hinckley. Por ejemplo, en la Universidad de Brigham Young algunos alumnos han sido expulsado por solamente ir de la mano, darle un beso, o aceptar un regalo de parte de alguien del mismo sexo. El Manual de Instrucciones de la Iglesia Mormona establece normas que claramente imponen castigos más severos a la gente gay que a la gente heterosexual.
Una coalición de mormones está organizando una campaña para enviar cartas y flores a Nolan Archibald. Cada flor representará una persona que afirma "estar lista para aceptar una Iglesia libre de amenazas en la que no se discrimine a la gente por su orientación sexual."
La Iglesia Mormona tiene un largo historial de excomulgar y disciplinar a sus propios miembros. En 2004 directivos chilenos de la Iglesia Mormona excomulgaron a Brus Leguás Conteras, presidente de Afirmación en Chile. Y en 1992 directivos de la Iglesia en Utah excomulgaron a un grupo de seis intelectuales destacados que habían publicado libros y artículos que fueron del desagrado de la jerarquía mormona.


[En la fotografía: Buckley Jeppson (izquierda) con su marido Michael Kessler.]